
ESCUCHAR
ESCUCHAR
Elul 8-19 de agosto
A veces
decimos o hacemos, lo que no quisimos o no pudimos no decir y no hacer. A veces
hasta sentimos lo que no quisiéramos abrigar en nuestro sistema sensible.
Nos
escuchamos pocos, los humanos. Usamos el verbo siempre en transitivo: atentos a
la palabra, al qué dirán de los demás sobre nosotros, escuchamos para repetir,
acríticamente, sin tamizarlo por nuestra humanidad… y dejamos paradójicamente
de escucharnos a nosotros, a esa conciencia que nos dice por dónde actuar, por
dónde decir, pensar, decidir… Escucharse, en el modo reflexivo es un paso de la
Teshuvá que nos garantiza llegar al mejor puerto: la versión más genuina de
nosotros mismos.
Eco
Esto que estás oyendo ya no soy yo
Es el eco del eco del eco de un sentimiento
Su luz fugaz alumbrando desde otro tiempo
Una hoja lejana que lleva y que trae el viento
Es el eco del eco del eco de un sentimiento
Su luz fugaz alumbrando desde otro tiempo
Una hoja lejana que lleva y que trae el viento
Yo, sin embargo, siento que estás aquí
Desafiando las leyes del tiempo y de la distancia
Sutil quizás, tan real como una fragancia
Un brevísimo lapso de estado de gracia
Desafiando las leyes del tiempo y de la distancia
Sutil quizás, tan real como una fragancia
Un brevísimo lapso de estado de gracia
Eco, eco, eco
Ocupando de a poco el espacio
De mi abrazo hueco
Ocupando de a poco el espacio
De mi abrazo hueco
Esto que canto ahora, continuará
Derivando latente en el éter, eternamente
Inerte así, a la espera de aquel oyente
Que despierte a su eco de siglos
De bella durmiente
Derivando latente en el éter, eternamente
Inerte así, a la espera de aquel oyente
Que despierte a su eco de siglos
De bella durmiente
Eco, eco, eco eco
Ocupando de a poco el espacio
De mi abrazo hueco
Ocupando de a poco el espacio
De mi abrazo hueco
Esto que estás oyendo, ya no soy yo
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